Desayunamos con el desayuno del hotel de Niza. Tomamos el tren al aeropuerto; tuvimos que caminar unas cuadras. Tomamos el primer avión de Ita hacia la escala en Roma. Nos obligaron allí a despachar las carry on. Arriba del avión (y al retirar las valijas), Teddy y su papá dieron un espectáculo. Hacía mucho calor en el avión. Llegamos al avión y subimos al ómnibus hacia la ciudad y el chófer no fue muy amable, no nos avisó de la parada de la catedral y nos pasamos. Llegamos al Príncipe del Pardo, un edificio de varios siglos, conventillo por fuera y lujoso loft por dentro.
La mañana siguiente, luego de desayunar nos fuimos a caminar un poco; vimos la lonja de pescado. Luego fuimos a una visita de Civitatis de más de dos horas acerca de la ciudad de Catania. Vimos que comen mucha carne de caballo. Luego compramos el almuerzo: arancino y cipollina. A la tarde fuimos a ver las ruinas del anfiteatro romano y descendimos, visitando la parte cubierta y la externa. Tomamos helado de espresso y caramelo con sal, y Marsala con limón de Siracusa. Quisimos ir a la playa pero las vías del tren no nos dejaron llegar
No hay comentarios:
Publicar un comentario